domingo, octubre 17, 2004

si ve alguna falta corrija

Me miró. Parecía no conocerme, así que me aproximé, pero se mostró un poco incómoda. Está bien, me había acercado demasiado. La llamé por su nombre y me presenté, tras cruzar un par de palabras, el cosmos ya no volvió a su habitual estado. La verdad es que no había motivo para que me recordara, pero a cualquiera, incluso a mí, maestro del camuflaje en las multitudes, silencio en la conversación, le molesta, no ya que no recuerden su nombre, sino que ni siquiera le asocien a un lugar o a otra persona. Uno quiere pasar desapercibido, pero tampoco hasta el extremo de llegar al frío olvido. Regresé a mi posición natural, al lado de la barra, pero ni el ron, ni el humo que mis colegas se empeñaban en echarme a la cara, ni la taladrante música del garito me volvieron en mí. La noche termina, ligero el desvelo. Por la mañana todo parecía volver a la normalidad. Salgo a comprar un libro y cuando voy a soltar los cuartos, en la cola, otro rostro. Me acerco con mi mejor sonrisa, pero debe parecerle una mueca equina, porque tras un ahogado hola gira rápidamente la testa. Carámbanos, y eso que hoy no he comido chipirones en su tinta.
Pasan los días, no me devuelven las llamadas. No tengo llamadas perdidas, quizás realmente se extraviaron. Leo el periódico. Afortunadamente no veo mi esquela, aunque dada la epidemia de olvido que sufren todos aquellos que se cruzaron en mi camino, quién se molestaría en ponerla? Enciendo el ordenador, ningún comentario, ningún email. Miro en la papelera de reciclaje, pero no me encuentro, no la vacío por si acaso. Después de sopesarlo me decido a hacer la gran prueba. Bajo las escaleras, abro la portezuela de metal y ….lo he conseguido!, tampoco tengo carta del banco. Años de sacrificio bajo una luz que no entiende de días o noches, dioptrías sobre la mesa y trasero de mandril. El esfuerzo ha valido la pena…me he convertido en el hombre invisible.

domingo, octubre 10, 2004

Esto promete...promete ser un desastre

Córcova: astilla; fragmento irregular que salta o queda de una pieza u objeto de madera que se parte o rompe violentamente.
Mastectomía: ablación quirúrgica de la mama.
Jerigonza: lenguaje especial de algunos gremios; lenguaje de mal gusto, complicado y difícil de entender; acción extraña y ridícula; andar en jerigonzas: andar en rodeos o tergiversaciones maliciosas.
Heraldo: mensajero; aquello que anuncia algo que va a suceder.
Yesca: Cosa sumamente seca, y por consiguiente dispuesta a encenderse o abrasarse; incentivo de cualquier pasión o afecto.
Bergamota: variedad de pera muy jugosa y aromática; Variedad de lima muy aromática, de la cual se extrae una esencia usada en perfumería.
Dragomán: intérprete de lenguas.
Lenidad: Blandura en exigir el cumplimiento de los deberes o en castigar las faltas.
Taimado: bellaco, astuto, disimulado y pronto en advertirlo todo.

sábado, octubre 09, 2004

Probando, Probando, tonterías mil toma 1

Al atardecer, todos los días, sale con su bolsa de plástico. Atrás parecen haber quedado las orejas puntiagudas y el charol negro, los tacones de aguja y la acción. Camina despacio, con un abrigo holgado y unas zapatillas de ir por casa. El pelo blanco. El rostro cansado. Al verlos se le ilumina la cara. No tiene más que extender sus manos para que acudan dóciles y hambrientos a su encuentro.

Tampoco fue tan difícil, o sí?